PREPÁRATE PARA SER RECEPTIVO
Cualquier enfermedad o suceso en nuestras vidas que nos haga más conscientes de la Divinidad es algo bueno. Porque no eres tú quien va hacia la Divinidad, sino que la Divinidad viene hacia ti. ¿Qué mayor bendición puede haber? Nunca vas hacia Dios; nunca vas hacia la Divinidad. La Divinidad siempre viene a ti, porque tú has preparado el terreno. Llama, y se te abrirá. Tú haces el llamado, y Él abre la puerta. ¿Ves qué simple es?
Lo que tenemos que hacer es preparar el terreno para que ese Buen Señor pueda entrar. No necesitas llamar a las mariposas, simplemente ten un jardín bonito y flores hermosas, y las mariposas vendrán por sí solas —porque has embellecido el jardín. El aire fresco está afuera. No necesitas decirle: “aire fresco, entra, entra” —solo abre la ventana.
Todas estas cosas que suceden en la vida son bendiciones. Lo único que debemos hacer es prepararnos para que esas bendiciones desciendan sobre nosotros—creamos las condiciones dentro de nosotros, y todas las bendiciones estarán ahí.
Si tienes la condición interna para ser feliz, atraerás más y más felicidad, y lo contrario también ocurre. Si te sientes miserable, te volverás más miserable. Estas son leyes básicas de la naturaleza y leyes inevitables de la naturaleza. Funcionan por sí solas.
Es como un reloj. Lo das cuerda, y seguirá funcionando todo el día, pero tienes que darle cuerda. Hoy en día, a la gente no le gustan los relojes de cuerda porque hay relojes de cuarzo que no requieren cuerda, pero nuestras vidas no son como los relojes de cuarzo. Tienes que seguir dándole cuerda todo el tiempo, y al dar cuerda, uno se va desenrollando. ¿Qué estás desenrollando? Tu karma, tus samskaras, toda la suciedad, la mugre y el polvo que hay allí—¿lo sientes, desenrollándose?
Mientras le das cuerda a tu vida y la pones en movimiento, simultáneamente la estás desenrollando.
Cualquier suceso en nuestras vidas tiene una ventaja. La misma causa que hizo que una persona enfermara hizo que también se volviera más consciente, quizás aún en la superficie, más consciente en su anhelo por encontrar a su Creador. La razón por la que quiso encontrar a su Creador o ese Ser interior, el Reino de los Cielos dentro de sí, fue por el miedo a dejar el cuerpo debido a la enfermedad.
Si se analiza adecuadamente y se observa con cordura, debe haber algo en cualquier miedo que podamos convertir en una bendición, y eso nos inspirará hacia más y más bendiciones. Nuestra vida se desenrolla tanto que las complejidades desaparecen, y nos volvemos nuestro Ser simple y verdadero.
Cuando pasamos de la complejidad a la simplicidad, muchas virtudes se nos añaden. La persona sencilla siempre será humilde, amable y compasiva.
CUANDO EL JARDÍN ESTÁ LISTO, LAS MARIPOSAS ESTARÁN AHÍ
¿Conoces el viejo dicho, “de una pequeña bellota crece un gran roble”? Si empezamos con una sola cosa que puedas considerar virtuosa, verás que se multiplica y atrae aún más. Ten un jardín hermoso; no necesitas llamar a las mariposas. Ellas vendrán por sí solas y harán tu jardín aún más atractivo, con sus hermosos colores y variados matices revoloteando por el jardín.
Mi madre pone migas de pan en el porche trasero, y esos pájaros hermosos, los petirrojos, venían y las picoteaban. No necesitábamos llamar a esos pájaros, a esos encantadores petirrojos, pero pusimos las migas ahí, y ellos vinieron. De igual manera, en nuestras vidas, si cultivamos, si hacemos nuestras prácticas espirituales con regularidad y nuestras meditaciones con constancia, descubriremos que nuestras vidas pueden cambiar por completo.
Porque con nuestras prácticas, la mente se vuelve más tranquila. El nivel consciente te lleva cada vez más profundo hacia tu verdadero Ser, el Reino de los Cielos dentro de ti, y te lleva hacia tu Ser más profundo.
Cuando llegas a tu Ser más profundo, las energías que extraes de ahí hacen naturalmente que tus pensamientos sean más poderosos y positivos. Al tener pensamientos más poderosos y positivos, puedes convertirte en un maestro del mundo—no solo de este mundo, sino del Universo.
La parte más hermosa es que, cuanto más profundamente extraes desde tu interior, tus deseos se vuelven desinteresados. Se convierten en deseos sin egoísmo. No solo estás añadiendo felicidad y alegría a ti mismo, sino también al entorno y a los demás, porque te vuelves desinteresado. Nuestro principal problema en la vida es esa falta de desinterés. Siempre estamos demasiado centrados en el yo, en el pequeño yo, en el yo limitado, en lugar del gran Yo, que realmente somos.
… Gururaj Ananda Yogi: Satsang US 83 – 110



