Como mujer LGBTQ+, enfrentarme a mí misma y aprender la autoaceptación ha sido esencial. La meditación me ha dado estabilidad en tiempos abrumadores, ayudándome a expresar quién soy. Amarme a mí misma, independientemente de la identidad o la orientación, fue un desafío significativo. A través de la meditación y la guía de FISU, he superado mis luchas y he abrazado el amor propio. FISU es una comunidad inclusiva para cualquiera que enfrente desafíos internos y externos, proporcionando enseñanzas únicas y un espacio seguro. Recomiendo encarecidamente FISU a la comunidad LGBTQ+ y a cualquiera que busque un viaje interior.