Nuestras experiencias, entorno y circunstancias moldean quienes somos. Después de comenzar mi carrera en 1988 con la Administración Pública Andaluza, pasé años gestionando fondos europeos para empresas, un rol atractivo y gratificante. Sin embargo, las intensas demandas del trabajo y los desafíos interpersonales comenzaron a pasar factura. Comentarios hirientes, calumnias y cargas emocionales me consumían, dejándome distraída y luchando por sobrellevarlo.

Durante años busqué soluciones a través de seminarios y autoayuda, pero nada trajo un cambio duradero hasta que descubrí la Meditación FISU. Esta práctica se convirtió en un punto de inflexión en mi vida, ayudándome a gestionar el estrés, mejorar las relaciones y recuperar el enfoque. La meditación transformó mis pensamientos negativos recurrentes en momentos fugaces, permitiéndome abordar los problemas con claridad, compasión y autoconciencia.

La práctica de Gurushakti ha sido invaluable, permitiéndome enfrentar los desafíos profesionales con resiliencia y empatía. Al desarrollar una mayor autoconfianza y atención plena, he creado un entorno más tranquilo y positivo para mí misma y para los que me rodean. Esta paz interior ha mejorado mi vida personal y profesional, convirtiendo los desafíos en oportunidades de crecimiento. He encontrado equilibrio y felicidad en medio del caos de la vida, gracias a la meditación.