La meditación FISU transformó mi vida, haciendo todo más simple y fácil. A pesar de la crisis financiera del país (Grecia) y dos años de desempleo, la meditación me ayudó a mantenerme calmado, optimista y fuerte. Ya no me preocupo por el futuro; veo los problemas de la vida como desafíos que traen nuevas oportunidades. A través de esta mentalidad, el miedo ha sido reemplazado por la paz.